Martinica está cerca, ahora somos conscientes de estar a tiro de piedra. Todo el mundo hace cálculos, comentarios, predicciones de horas, cuándo aparecerá tierra…

Yo tengo los míos desde hace un día o dos y se cumplen. Sobre las primeras horas del alba se dejó ver… yo estaba en el camarote durmiendo de mi guardia. Como dije, estábamos en el waypoint marcado sobre las 11:30 h., media hora de retraso 😊😎 después de 16 días y 2.100 millas, de buena mañana para la aproximación y entrada a un puerto no conocido, como debe ser.

Todo el mundo está en cubierta, móviles en mano, buscando cobertura. Empiezan las llamadas y conversaciones con la familia, wasapps, ¡¡por fin comunicación!! ¡Qué importante es! La alegría, las bromas, risas y comentarios se 😆 generalizan en el barco.

Decidimos que el primer puerto que nos marcamos como destino, Fort de France, no era el más indicado… la mejor marina de la isla es sin duda Le Marin, en el sur de Martinica. Puerto grande, con muchos pantalanes y buenos servicios, bastante lleno en estos días de comienzo de temporada por las compañías de charter y barcos privados. Pasamos por la gasolinera, hay carga de gas butano en ella también. Nos dan un amarre y un barquero nos acompaña con su zodiac. Pasillo de agua estrecho, toca afinar la maniobra, dificil, mucho tacto, el viento me abate a favor, máquina despacio… ¡ya estamos amarrados! Lo primero, capitanía, papeles, pasaportes y demás, acto seguido duchas y agua dulce, comida en tierra, carne, salsas y patatas fritas, guapas camareras, ¡¡cerveza fría!!… ¡La vida es bella!

Me encanta dar vueltas por el puerto y sus tiendas, compro regalos, camisetas y polos chulos, pareos, hay un montón de cosas.

Hablo con mi familia, con mis hermanos… con todo el mundo. No paro de escribir wasapps, mandar fotos, pasarle post a Raúl, vídeos, comentarios, cuento anécdotas, no paro con el teléfono…

Damos un paseo por los pantalanes, ¡menudos barcos y catamaranes! Nos organizamos y al día siguiente alquilamos un coche y nos vamos a recorrer la isla.

Martinica es preciosa, muy, muy verde, tropical, con mucha vegetación que inunda hasta las carreteras. ¡Hay mangos y plátanos en los árboles cercanos a estas! No podemos evitar pararnos a coger algunos… ¡¡¡es genial!!!

Primera parada en un mercadillo de la zona de Saint-Anne con productos criollos, fruta y un montón de cosas, acabamos en su maravillosa playa.

Visitamos una ermita en el Este de la isla, pequeña, curiosa, muy bonita… Seguimos nuestro recorrido buscando alguna playa chula y acabamos en Sant… precioso lugar. Nos bañamos, hablamos con gente del lugar y comemos en un chiringuito de playa.